«La salud mental laboral no se trata de enseñar a resistir el estrés, sino de diseñar organizaciones sostenibles.

LuzMa Jiménez

Psic. Organizacional y Ocupacional | Consultora Estratégica GH

Salud mental: menos consejos para resistir, más organizaciones capaces de cuidar

El verdadero reto para las empresas no es enseñar a las personas a soportar más, sino construir condiciones de trabajo que permitan sostenerse en el tiempo.

Octubre tiene un significado especial para Colombia. La Ley 2460 de 2025 declaró octubre como el Mes de la Salud Mental en el país, en concordancia con la conmemoración internacional del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre.

 

Pero este año vale la pena hacer una pregunta diferente:

 

¿Estamos gestionando la salud mental de las personas o estamos gestionando las condiciones que pueden afectarla?

 

La diferencia parece sutil, pero cambia completamente la conversación.

 

Durante años, muchas iniciativas empresariales alrededor de la salud mental se han concentrado en enseñar a las personas a manejar el estrés, fortalecer la resiliencia, hacer pausas, meditar, desconectarse o desarrollar herramientas de autocuidado.

 

Todo esto puede aportar.

 

Pero existe un riesgo: individualizar un problema que también puede tener causas organizacionales.

 


No todo se resuelve enseñando a las personas a resistir

La Organización Mundial de la Salud señala que las cargas de trabajo excesivas, la falta de control sobre el trabajo, los horarios prolongados o inflexibles, la inseguridad laboral, la violencia, la discriminación, las funciones poco claras y el apoyo limitado de los líderes pueden representar riesgos para la salud mental.

 

Por eso, si una organización tiene personas agotadas de manera permanente, la primera pregunta no debería ser:

 

“¿Cómo hacemos para que manejen mejor el estrés?”

 

También debería ser:

 

“¿Qué hay en nuestra manera de trabajar que está produciendo ese nivel de estrés?”

 

Ahí comienza una conversación mucho más estratégica.

 


La salud mental también se diseña

Una organización saludable no es aquella en la que nadie tiene problemas personales, momentos difíciles o emociones negativas.

 

Es aquella que construye condiciones para que las personas puedan trabajar, afrontar las exigencias, pedir ayuda, recuperarse y continuar aportando sin que el trabajo se convierta en una fuente permanente de deterioro.

 

Esto implica revisar aspectos que muchas veces no aparecen bajo la etiqueta de “salud mental”:

 

Si queremos cuidar la salud mental…

También debemos revisar…

El agotamiento

Cargas, prioridades y distribución del trabajo

El estrés

Autonomía, recursos y capacidad de decisión

La desconexión

Propósito, reconocimiento y calidad del liderazgo

El aislamiento

Relaciones, colaboración y seguridad psicológica

La ansiedad frente al desempeño

Claridad de roles, expectativas y conversaciones de feedback

La dificultad para pedir ayuda

Cultura, confianza y respuesta de los líderes

La dificultad para recuperarse

Jornadas, disponibilidad permanente y límites laborales

 

Cuidar no significa eliminar la exigencia. Significa hacer sostenible la exigencia.

 


El jefe también es parte de la estrategia de salud mental

La OMS recomienda fortalecer las competencias de quienes supervisan personas para que puedan reconocer señales de dificultad, comunicarse de manera abierta, escuchar y comprender cómo los factores laborales pueden afectar la salud mental.

 

Esto convierte al liderazgo en una pieza fundamental.

 

Un líder puede ser un factor protector cuando genera claridad, confianza, autonomía, reconocimiento y apoyo. Pero también puede convertirse en un factor de riesgo cuando normaliza la sobrecarga, castiga el error, exige disponibilidad permanente, no escucha o convierte cada dificultad en un problema individual.

 

Por eso, formar líderes también es una intervención de salud mental.

 


Colombia: una conversación que necesita pasar de la sensibilización a la evidencia

 

En Colombia ya existe una señal clara de que la salud mental requiere una mirada integral. El Ministerio de Salud plantea la creación de entornos laborales protectores, la comunicación respetuosa, la gestión de las emociones, la prevención de violencias, el autocuidado, la corresponsabilidad y la detección temprana como componentes de la promoción de la salud mental.

 

Además, la nueva Encuesta Nacional de Salud Mental 2025 busca actualizar la evidencia sobre problemas y trastornos mentales, acceso a servicios y determinantes sociales de la salud en la población colombiana.

 

La investigación nacional también muestra por qué las organizaciones no pueden mirar el tema únicamente desde el bienestar individual. Un estudio realizado con 285 trabajadores de un hospital de alta complejidad en Cúcuta encontró una relación significativa entre agotamiento emocional, ansiedad y depresión, y señaló la necesidad de intervenir las condiciones de trabajo en ambientes laborales exigentes.

 

La evidencia apunta hacia una misma dirección: la salud mental no depende únicamente de la capacidad individual para afrontar las dificultades; también depende del entorno en el que las personas trabajan.

 


Cinco preguntas que Gestión Humana debería hacerse este octubre

Más que organizar una charla por el Día de la Salud Mental, este mes puede convertirse en una oportunidad para hacerse preguntas incómodas:

 

  1. ¿Qué condiciones de nuestro trabajo están generando desgaste?
  2. ¿Nuestros líderes saben detectar señales tempranas y actuar adecuadamente?
  3. ¿Las personas pueden decir “no estoy bien” sin temor a ser estigmatizadas?
  4. ¿Estamos midiendo únicamente síntomas o también las condiciones que los producen?
  5. ¿Qué decisiones concretas estamos tomando a partir de lo que nuestros colaboradores nos dicen?

 

Porque escuchar sin intervenir también termina desgastando la confianza.

 


Del cuidado individual al cuidado organizacional

La salud mental no debería aparecer en la agenda empresarial solamente cuando alguien llega al límite.

 

Tampoco debería reducirse a una charla, una línea de atención, una actividad de bienestar o una campaña durante octubre.

 

La verdadera madurez organizacional comienza cuando la salud mental deja de ser un programa aislado y se convierte en un criterio para diseñar el trabajo, liderar personas y tomar decisiones.

 

La OMS plantea precisamente la necesidad de intervenir las condiciones y los entornos de trabajo, fortalecer las capacidades de los líderes, facilitar la participación de los trabajadores y utilizar evidencia para evaluar la efectividad de las intervenciones.

 

Este octubre, entonces, la invitación no es solamente a hablar más de salud mental. Es a mirar diferente.

 

A preguntarnos si estamos construyendo organizaciones que simplemente enseñan a sus personas a resistir… o organizaciones capaces de crear las condiciones para que puedan trabajar, aportar, crecer y cuidarse mientras lo hacen.

 


En Affine creemos que cuidar también es gestionar.

 

Por eso acompañamos a las organizaciones desde una mirada integral que conecta Gestión Humana, liderazgo, cultura, bienestar, medición, desarrollo organizacional y Seguridad y Salud en el Trabajo, para transformar la experiencia de las personas y convertir la información en decisiones que generen organizaciones más saludables y sostenibles.

 

Porque la salud mental no se cuida solamente después de que aparece el problema.
También se protege desde la manera en que diseñamos el trabajo.